martes, julio 04, 2006

Volvimos

No somos millones, pero volvimos.
El último post que predijo esta situación es de hace casi 2 años.
Como era previsible, algo había que hacer para cumplir con la ley 25.506 que, al obligar al Estado a "digitalizarse" para fin del 2006, automáticamente habilita una nueva caja.
Hay que admitir que los actuales la recibieron pero, como todos sabemos, los negociados no tienen ideologías políticas, así que esté quien esté a cargo da lo mismo.
La regla es siempre la misma: ninguno va a entender de qué se trata, pero rápidamente va a entender que puede engordar su bolsillo, sin importar las consecuencias de las decisiones que se tomen.
Así que acá estamos, en un "revival" de la firma digital.
Esta vez, con el Sr. Achiary diciendo que la firma digital "es algo complicado" y que "no es para cualquiera". Un cumplido que le permite zafar de la crítica despiadada de sus pares gubernamentales que gestionan, pero que poco hace para cuidar las arcas del Estado a manos de los voraces que comandan la Comisión Asesora que él mismo apoya, y que responde a intereses extranjeros.
Llama poderosamente la atención que al Sr. Presidente no le hayan comentado sobre las implicancias de esta decisión rubricada con su firma y avalada por medios de prensa, y lo hayan llevado a firmar un decreto que prácticamente obliga al Estado a tercerizar la gestión de certificados digitales para entregarlos gratuitamente al pueblo argentino digitalizable.
Se entiende que la Adm Federal de Ingresos Públicos tiene algunas urgencias en el caso, pero dichas urgencias podrían haberse resuelto sin tener que haber involucrado al Sr. Presidente en el asunto.
Es posible que el Sr. Jefe de Gabinete, quien es el Gerente General del Sr. Achiary, haya estado confundido también. Llama la atención que existan tantos confundidos en la cadena, si es que hay alguna confusión.
La información disponible indica que son pocos los que entienden lo que hay realmente en juego, además del dinero.
Certisur, Prince & Cooke, los lobbystas encubiertos como AG (administradores gubernamentales) y la pandilla en general que se ha mencionado en posts previos ha vuelto a primera plana nuevamente. Algunos, ocupando cargos de manera ilegal en distintas dependencias del Estado, ex funcionarios de la ONTI y formados por actuales miembros de Certisur. Otros, subsidiados por los intereses que hace rato están esperando para apoderarse de este enorme mercado llamado Estado digitalizado, cuyo costo ya se sabe quién lo va a pagar.
Hay una pandilla en acción. (Definición de pandilla: liga o unión que forman algunos para engañar a otros o hacerles daño; grupo de amigos, panda). Hay otra, pero en reacción?